Cirugía Artroscópica

Dr. Carlos Sánchez Monzó
Resolver las lesiones articulares, sin prácticamente herida.

· ¿EN QUÉ CONSISTE LA ARTROSCOPIA?

La cirugía artroscópica es la técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite explorar y actuar dentro de las articulaciones. A través de incisiones pequeñas se introduce una cámara que nos permite la visualización, y herramientas especializadas con las que se tratan las lesiones.

¿QUÉ VENTAJAS TIENE?

Practicar una cirugía de manera artroscópica permite, entre otras ventajas, minimizar el daño a los tejidos sanos, mucho menos dolor postoperatorio para el paciente, una visión más detallada para el cirujano, y una más rápida recuperación de la lesión.

1. Rodilla

En la rodilla podemos tratar lesiones como la rotura del ligamento cruzado anterior, el daño en los meniscos, o patología del cartílago articular.

2. Hombro

En el hombro resolvemos inestabilidades que dan lugar a luxaciones de repetición, o dolores por problemas tendinosos debidos a compromiso de espacio en su funcionamiento.

· ¿QUÉ TIPO DE LESIONES PUEDEN SER OPERADAS POR ARTROSCOPIA?

Aunque su uso más común es en la rodilla y el hombro, se pueden resolver lesiones en todas las grandes articulaciones. Problemas tendinosos, ligamentarios, capsulares, o incluso fracturas óseas son hoy en día abordadas mediante la artroscopia.

· LA TÉCNICA QUIRÚRGICA QUE CAMBIÓ LA TRAUMATOLOGÍA

La primera artroscopia documentada se realizó en 1912, pero mucho tenía que avanzar y perfeccionarse. Un siglo después, una técnica que inicialmente fue vista como una rareza, ha acabado revolucionando la cirugía ortopédica.
La artroscopia siempre se ha relacionado con la medicina deportiva y el mundo de los atletas, pero hoy en día está extendida a la población general, que además es cada vez más activa y practica deporte hasta edades más avanzadas.

· FAQS

Algunas de las preguntas frecuentes en consulta:

Antiguamente la artroscopia solo se utilizaba para el diagnóstico de lesiones. Actualmente no es así, hoy en día se confirma la lesión y se realiza el tratamiento adecuado todo en el mismo proceso.

Como todo proceso quirúrgico, el riesgo y las posibles complicaciones están siempre presentes, pero éstos se reducen de una forma muy importante con este tipo de técnica en comparación a cirugías abiertas.

Dado que no existe prácticamente herida, en la mayoría de casos, esta cirugía puede practicarse con estancia hospitalaria de solo unas horas y no precisa de necesidad de inmovilización posterior. Conseguimos así, que la recuperación sea mucho más rápida y llevadera.